1 Followers
25 Following
nephewpillow75

nephewpillow75

SPOILER ALERT!

Así Es La Venta Ilegal De Citas De ExtranjeríA Juegan Con La DesesperacióN De La Gente

Así Es La Venta Ilegal De Citas De ExtranjeríA: “Juegan Con La DesesperacióN De La Gente”

Cuando Jorge (nombre falso) llegó a España desde Perú a mediados de septiembre para estudiar un máster de la Universidad Autónoma de la capital de España, se pasó su primera semana en la capital tratando de resolver gestiones y trámites relacionados con la Universidad y el alojamiento. Lo ′normal’ en situaciones de esta manera.

El joven tenía todo bajo control hasta el momento en que se topó con la página web de la Oficina de Extranjería, donde debía solicitar “en un plazo de un mes” la Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE). Lo que absolutamente nadie le afirmó es que el sistema de turnos para tramitar la tarjeta le impediría una y otra vez pedirla, y que tras un viaje errado a Cuenca debería terminar pagando solo por la cita. , confirman desde el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, del que depende la aplicación que gestiona las citas de Extranjería.

“Estuve prácticamente un mes tratando de lograr citas: entraba a la página y no había horarios de ningún tipo. No había previsto que fuera tan complicado”, explica Jorge. “Por foros, empecé a averiguar y vi que aconsejaban probar ciertos días a ciertas horas para buscar la cita. Decían que todos los lunes entre las siete y las 8 de la mañana abrían el sistema, con lo que ‘levántate a esa hora y trata de conseguirla’. Lo procuré, mas jamás encontré turno”, lamenta.

Enrique (nombre ficticio) se encontró con exactamente la misma situación tratando de conseguir cita para su pareja en Barna. Fue “un follón, una movida” que les llevó a terminar pagando “unos cuatrocientos euros” a “pseudoabogados de pseudomafias” para conseguir regularizar la situación de ella, que, como extranjera, precisa “una tarjeta de familiar de comunitario” para poder radicar en el país los próximos 5 años.

En el Ministerio de Política Territorial y Función Pública reconocen que el retraso en la concesión de turnos “es un inconveniente que se ha venido produciendo” últimamente, y aseguran estar “trabajando en ello desde hace tiempo”. El Ministerio habla de “picaresca” y de “fraude”, sin concretar su origen, que prosigue siendo ignoto. “Hasta el CNI se ha metido en el asunto”, cuentan desde el Ministerio, y solo ha servido para descartar la presencia de bots que manipulen estas páginas. 

“Se ha detectado que hay gente refrescando todo el tiempo [la web de Extranjería] para lograr más citas. Esa gente se dedica a coger citas a mansalva para tratar de revenderlas luego”, explican. Y su objeto de extorsión son migrantes que quieren regularizar sus papeles, renovar su permiso de residencia, gestionar autorizaciones de trabajo, o bien estudiantes que necesitan una tarjeta de identidad para continuarse con sus estudios en España. 

“¿Tienes problemas con tu cita? Te logramos una”

A Jorge, que entra en este último grupo, no le quedó más remedio que recurrir a “esa gente”. Pero antes, probó suerte en Cuenca, donde enseguida pudo sacar una cita. “Ya sabía que había una probabilidad de que no me aceptaran, pero tenía que intentarlo”, explica. Cuando Jorge preguntó en la comisaría de Cuenca, los funcionarios reconocieron que su historia no les pillaba por sorpresa, mas que si iba a vivir en Madrid no podían gestionarle allá la tarjeta. “No te preocupes, vas a encontrar cita”, trataron de tranquilizarle. “Ve con la captura de pantalla de que no hay citas y pon una protesta en la Oficina de Migraciones, y seguramente te ayudarán a solucionarlo”, le aconsejaron.

Jorge lo barajó como una alternativa, mas ya antes probó otra. Como ya se había hecho miembro de varios conjuntos de Facebook de estudiantes en la capital de España, intentó descubrir qué hacía la gente en su situación. “Busqué ahí y había muchos mensajes de ‘No consigo la cita’, así que imaginé que era más difícil de lo que parecía. Me preocupaba porque ya había pasado un mes y la vigencia de mi visa era de tres meses; no sabía si entonces podía salir de España o no. Uno de estos mensajes de Facebook decía: ‘¿Tienes problemas con tu cita? Te conseguimos una’”, relata. 

Jorge contactó con uno de ellos, “al principio con miedo, obviamente”. “Está claro que juegan con la desesperación de la gente”, sostiene. Lo intentó con el que le parecía “más formal”: “Tenía foto, tenía una presentación, era un bufete de abogados experto en Extranjería. Pensé que no podía ser tan malo”. “Hablé con ellos, me dijeron que me podían conseguir cita por cien euros. Me solicitaron una foto de los datos de mi pasaporte y me preguntaron para cuándo lo quería. Yo estaba agobiado, era mediados de octubre, ya había pasado el plazo del mes. Me dijeron que iban a tratar de lograrme cuanto antes, mas que lo más probable es que no hubiese hasta enero. Les dije que hasta enero no podía esperar”, cuenta.    

Entonces vio que en otro comentario de los grupos de Fb, alguien daba su número de WhatsApp. Probó, “por si acaso”. “La persona, que nunca me dijo su nombre, me preguntó para en qué momento quería la cita. Le afirmé que mientras más pronto posible, mejor. Me contestó: ‘Sí, yo creo que sí, que en una semana te lo conseguimos’. Por 50 euros”.

“No tenía más opción”, reconoce, y “por un tema de ahorro”, se resolvió a probar por la segunda. En “tres o bien cuatro días” y, para su sorpresa, a Jorge le llegó la cita mientras que estaba en clase. Enseguida, recibió otro mensaje del ‘conseguidor’: “Confírmame que te ha llegado la cita y procedemos con el pago”.

A Enrique el “tema de ahorro” no le sirvió para mucho. La suma que él tuvo que abonar a unos “pseudoabogados”, como los describe, asciende a 400 euros. Y asegura haber visto por hasta 500 euros. “Una barbaridad”, lamenta. Él estuvo alrededor de tres meses “picando al F5″ [actualizando] la web de la Generalitat de Catalunya. Y nada. Harto de ver el mensaje “en este instante no existen citas disponibles; por favor, inténtelo más tarde”, se presentó con su pareja en la Oficina de Extranjería de Barcelona a primera hora de la mañana. Hicieron una cola que daba la vuelta a la esquina, cuenta, y les dijeron que necesitaban cita previa para cualquier trámite. cita para huellas extranjeria La pescadilla que se muerde la cola.

Al fin, “un segurata” de la Oficina les explicó que, aunque no sea información pública, las citas se liberan un día determinado, y que probaran “el catorce de ese mes”. Ese día, temprano, se plantaron frente al PC. Y nada. “En menos de diez minutos se habían acabado las citas de los próximos cuatro meses”.

Sin darse por vencido, Enrique trató de registrarse en el , una plataforma “para la presentación de solicitudes que no se ajusten a procedimientos administrativos ya contemplados en las correspondientes Sedes Electrónicas de las Administraciones Públicas”. Se pasó meses rastreando y, “a pesar de todo, no logré solicitar la cita”. “Cuando eres un particular es muy complicado acceder”, explica. La clave, para él, es que siendo letrado “sí tienes acceso a este registro y ahí puedes subir los documentos de alguien para que la Administración expida una cita”. “Pero claro, te cobran un pastón”, apostilla Enrique. Fue entonces cuando admitió que por su cuenta “iba a ser imposible” lograr esa cita.

Mediante el ingreso “en 2 pagos” de los cuatrocientos euros que les pedían, sí han logrado cita y, previsiblemente, su pareja va a tener su tarjeta de residencia en los próximos días. Enrique prefiere no descubrir su identidad ni la nacionalidad de ella porque, confiesa, se siente “un poco paranoico” y le “raya el tema de los abogados”. “Hasta que no esté todo hecho me da cosa; perdona”, se justifica. 

Jorge comprende con perfección esta sensación. Hasta el momento en que no llegó el día de su cita, tampoco se quedó tranquilo: “Mi temor era que esa persona me la cancelase, porque tenía mis datos y el código de la cita”. “Se podía quedar con mi dinero y yo no sabía ni quién era”, afirma. “Pero todo fue supernormal luego”. El día de la cita Jorge salió con su tarjeta de extranjero en mano y, nuevamente, sorprendido porque la oficina de la capital de España “no estaba colapsada”, como pensó. “Sólo había 2 o 3 personas más además de mí”.

En el Ministerio de Política Territorial y Función Pública afirman que el 30 por cien de las citas que se dan quedan desiertas pues no se presenta el demandante, y esto se debe, exactamente, a que quienes se dedican a coger turnos “a mansalva” no llegan a revenderlos todos. “Somos muy conscientes del problema y nos lo estamos tomando muy en serio”, dicen. 

“La aplicación que administra las citas ha sido auditada por el CNI para verificar que no se generan accesos fraudulentos a través de bots y esto ya se descartó”, reiteran en el Ministerio. Desde entonces, apuntan, han puesto en marcha múltiples medidas para “resolver el inconveniente de la manera más eficaz”: las citas “ya no se liberan a una misma hora para evitar el colapso de ordenadores y el fraude de personas que acceden continuamente”, se ha limitado el número de veces que se puede coger cita por medio de un mismo computador y “se está primando el acceso por vía telemática y los trámites no presenciales”.

Además, “para eludir la picaresca, la aplicación de cita anterior incorpora el envío de un código de verificación por e-mail a quien está procurando reservar una cita”, añaden.

Por el instante, el inconveniente prosigue ahí. cita para toma de huellas Quién sabe si dentro de cinco años, cuando la pareja de Enrique tenga que volver a pedir vez para conseguir la vivienda permanente y de este modo eludir convertirse “en ilegal de la noche a la mañana”, la picaresca haya dejado de estar sobre la ley.


Madrid: la tierra de los sueños es un sueño helado